Las 7 maravillas naturales de Venezuela

A lo largo de casi un millón de kilómetros cuadrados de superficie, el territorio venezolano logra reunir una variedad impresionante de atractivos naturales que se han convertido en íconos del turismo nacional e internacional. Picos nevados, selva, tepuyes, desiertos, sabanas y unos 3.700 kilómetros de costas son muestra de lo generosa que fue la madre naturaleza con este país. Acompáñanos a visitar las 7 maravillas naturales de Venezuela:

Salto Ángel

Se ubica en el estado Bolívar, al sur del país, en el Parque Nacional Canaima. Aunque muchos historiadores señalan que fue descubierto antes de 1937, fue precisamente ese año cuando el aviador estadounidense Jimmy Angel aterrizó sobre la parte más alta del salto y lo daría a conocer mundialmente.  Hoy en día no es sólo una maravilla natural de Venezuela, sino de todo el orbe.

Considerada la caída de agua más alta del mundo, con sus 979 metros de altura total y 807 de caída libre, el Salto Ángel fue reconocido como Parque Nacional el 12 de junio de 1962 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994.

Sobrevolarlo es quedar sin aliento y disfrutarlo desde abajo es llenarse de su fuerza, paz y energía. Explicar a través de estas líneas lo que se siente al estar frente a una imponente maravilla como el Salto Ángel es complejo, porque las palabras se hacen limitadas ante tanta prodigalidad de la naturaleza.

Se puede llegar por vía aérea desde Caracas hasta la ciudad de Puerto Ordaz, en el estado Bolívar, y de allí los operadores turísticos lo llevarán en avionetas hasta la laguna de Canaima o la comunidad de Kavac, desde donde se navega en curiaras (embarcaciones hechas por indígenas elaboradas con el tronco ahuecado de un árbol) hasta la confluencia del río Churún donde se ubican los campamentos. A partir de este punto, el recorrido continúa a pie. Puede hacerse una excursión de 2 y 3 días o contratar un full day.

El tobogán de la selva

En la capital del estado Amazonas, Puerto Ayacucho, hacia la región sur del país, se encuentra este singular atractivo que forma parte de la comunidad de indígenas Jivi que asientan en la población La Coromoto.

Se trata de un tobogán de unos 20 metros que naturalmente se ha creado, por el paso del cauce del río Orinoco, sobre la laja de una piedra.  En su parte superior tiene jacuzzis naturales que se forman a partir de un gran chorro de agua y al final una enorme piscina o pozo de agua helada, donde el turista termina su recorrido con una buena zambullida para calmar la adrenalina.

Además del tobogán de la selva, el estado Amazonas cuenta con 4 parques nacionales y 19 monumentos naturales, un sin fin de ríos, tepuyes, selvas, caños, playas de ríos y lagos que hacen de su visita una experiencia ideal para quienes disfruten del turismo de aventura.

Se llega vía aérea desde Caracas hasta Puerto Ayacucho, desde donde se recorre en vehículo unos 30 minutos hasta La Coromoto. Tenga presente que sólo una línea aérea local viaja hacia esta región, por lo que es importante consultar los días de vuelos.

Los Roques

Se sitúa al norte del centro costero venezolano, a unos 150 km aproximadamente del puerto de La Guaira. 45 islas mayores, 300 islotes y bancos coralinos componen el archipiélago que se baña con las aguas del Mar Caribe. En la actualidad suman poco más de 2000 pobladores que residen principalmente en el Gran Roque.

Además de playas cristalinas, de arena blanca muy fina, Los Roques es un escenario ideal para los ornitólogos por las más de 92 especies de aves que habitan en el archipiélago. Pero lo que más destaca en este único espacio natural son los arrecifes, que constituyen su principal ecosistema; de hecho, se estima que posee 98% de las especies coralinas existentes en el mundo.

Los Roques también es reconocido por ser uno de los diez mejores lugares del mundo para la pesca deportiva, principalmente de especies como el bonefish, la barracuda y el atún.

Por lo delicado de su riqueza biológica, es una zona protegida y Parque Nacional desde el año 1972.  En tal sentido, no hay grandes cadenas hoteleras, sino posadas que sirven de alojamiento a los turistas. Se llega por vía aérea en aviones pequeños comerciales o privados. Tome en cuenta que, por lo limitado del espacio en las aeronaves, las líneas aéreas no permiten un equipaje mayor a 10kg.

Los médanos de Coro

Al norte de la ciudad de Coro, en el estado Falcón, se encuentran las dunas del istmo de la Península de Paraguaná, que se forman por la arena del mar que se deposita por la acción del viento. Su extensión abarca más de 91 mil hectáreas que son protegidas bajo la figura de Parque Nacional.

Las dunas de los Médanos de Coro llegan a tener hasta 40 metros de alto, siendo la única formación desértica de esta magnitud que hay en Venezuela.

Es casi que obligado al visitar los médanos dejarse caer en la arena y rodar dando vueltas hasta llegar al final de la duna.

Por ser una zona calurosa, es recomendable visitar el parque a primera hora de la mañana o después de las 3 de la tarde cuando el sol es menos fuerte.

Para llegar, se puede ir por carretera hacia el occidente del país o tomar un vuelo comercial hasta Las Piedras.

Relámpago del Catatumbo

Recientemente distinguido como Récord Guiness por ser el lugar del mundo donde se genera la mayor cantidad de relámpagos por kilómetro cuadrado al año (250), el Relámpago del Catatumbo es un fenómeno meteorológico único que se genera al sur del Lago de Maracaibo, en el estado Zulia, por el calentamiento y enfriamiento del aire que provoca el choque de las nubes y la posterior descarga eléctrica.

De acuerdo con los científicos, el Relámpago del Catatumbo genera importantes cantidades de ozono, por lo que este fenómeno natural es de gran importancia debido a su efecto regenerador de la ozonosfera.

Forma parte del Parque Nacional Ciénagas de Juan Manuel y nace en un pueblo llamado Congo Mirador, que se caracteriza por viviendas levantadas sobre las aguas o palafitos.  Actualmente se construyen posadas para los visitantes que llegan con el interés de conocer este particular fenómeno.

Para llegar por carretera, se puede tomar las vías Maracaibo-Encontrados-Río Catatumbo o Maracaibo-Santa Bárbara-Río Escalante y Maracaibo-Machiques-La Fría-Río Santa Ana. Navegando el Lago de Maracaibo y los ríos Catatumbo y Escalante es otra alternativa interesante en esta aventura natural.

La Cueva del Guácharo

Visitar la Cueva del Guácharo es una experiencia sorprendente y, para algunos, hasta aterradora. Una entrada de 22 metros de alto por 15 metros de ancho recibe al turista que poco a poco se pierde entre la oscuridad y el sonido de las aves que allí habitan.

Esta caverna, ubicada en el estado Monagas, en la zona oriental de Venezuela, tiene una longitud de unos 10km, con una superficie total de 63.200 hectáreas. Es la segunda más grande del país y una de las primeras en América Latina.

Sus formaciones rocosas así como las aves (Guácharos) que allí habitan son sus especiales atractivos, aunque desde el punto de vista científico, la riqueza es basta.  La salida en bandadas de los guácharos en horas de la tarde, en busca de alimento, es un espectáculo imperdible.

Se recomienda ir en zapatos deportivos y ropa cómoda. Para llegar se puede viajar desde Caracas hasta Maturín en vuelo comercial y de allí en vehículo hasta el pueblo de Caripe.

Picos merideños

El Parque Nacional Sierra Nevada en el estado andino de Mérida reúne las principales formaciones montañosas de Venezuela, como lo son el Pico Bolívar (5.007 m.s.n.m.), el Pico Humboldt (4.942 m.s.n.m.), el Pico La Concha (4.922), el Pico Bonpland (4.883), el Pico Espejo (4.880), el Pico León (4.740), el Pico El Toro (4.729) y el Pico Mucuñuque (4.609).

Sus picos, nevados principalmente entre julio y agosto, engalanan la ciudad de Mérida. El teleférico de la ciudad (actualmente en reparación), el más alto del mundo, acerca a los visitantes a estas heladas cumbres. Si su espíritu es más aventurero, hay numerosas opciones de senderismo y escalada que van desde 3 a 8 días.

Para llegar a Mérida, puede tomar la opción desde Maiquetía en vuelo comercial hasta El Vigía y de allí recorrer en vehículo, una hora de camino, hasta la ciudad.