La historia de la presentadora, conferencista y activista Edna Liliana Valencia comienza mucho antes de su nacimiento, ocurrido hace 35 años en Bogotá.

Sus raíces familiares más recientes están conectadas al Chocó, región del pacífico históricamente estereotipada por la pobreza y el conflicto armado, pero que en realidad de Valencia es un “paraíso inexplorado con mucho que ofrecer a Colombia”.

Y con una contundente lista de nombres y sitios, defiende su postura: “Del Chocó es nuestra Ministra de Ciencia y Tecnología Mabel Torres, los chicos de Chocquibtown, Alexis Lozano y Jairo Varela, fundadores del Grupo Niche; el futbolista Jackson Martínez, por nombrar solo algunos. Tenemos playas paradisíacas como las de Nuquí, esmeraldas, oro, plata, cobre y muchos recursos más”.

Sin embargo, Valencia es consciente de que su historia genética se remonta a los negros de África, continente concebido como la cuna de la humanidad, de la ciencia y de la religión, “contrario a lo que nos han enseñado desde niños en los libros, que es el lugar de donde venían los esclavos”, lamenta la afrocolombiana.

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África 7 días, un puente televisivo para la diáspora

África 7 días es un magazine informativo especializado en el continente africano, en el que se analiza a profundidad los acontecimientos que mueven la brújula política, económica, social y cultural de ese territorio.

A principios del 2018 Edna Liliana fue convocada por el canal internacional France 24 para ser la presentadora de este espacio, único en español y que tiende un puente entre África y los televidentes afrolatinos. Una voz de reconciliación para los afrodescendientes.

Este es solo uno de los tantos caminos que Valencia cree necesarios para terminar con 350 años de ruptura entre África y la diáspora, “de no vernos como afros”.

Además de que ha sido “un sueño cumplido” para ella, África 7 días permite que los afrolatinos reconstruyan lazos con África desde el autoreconocimiento, la verdad y la identidad, “no desde el dolor y el rechazo”.

Hasta la fecha ha conducido 83 entregas de África 7 días y en su plan no hay fecha de caducidad para esta faceta profesional.

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Edna Liliana Valencia: Una voz afrocolombiana en el mundo

Recientemente, su agenda de trabajo permitió cumplir uno de sus más grandes sueños, que era pisar el continente africano. El primer destino fue Marruecos, siguió Senegal y una parada en la Isla de Gorea (Isla de Gorée, en francés), que “fue el punto central del viaje pues fue desde este lugar que salían los esclavos hacia América”.

Los afrolatinos necesitan reencontrarse con sus raíces, fortalecer su identidad, combatir el racismo y sentir orgullo de su cultura. Esa es la reflexión que verbaliza Edna Liliana cada vez que converge en un espacio de disertación.

El mes pasado, en el marco de ese viaje, lo hizo en el Atlantic Dialogues 2019, que convoca a líderes emergentes del mundo y en la que ella fue la única mujer afrolatina en participar en este espacio de pensamiento.

Edna Liliana
Edna Liliana es el rostro que representa el orgullo de la cultura afrolatina.

Como conferencista internacional ha visitado colonias francesas como Guadalupe y Martinica, que dejó en ella un entendimiento más claro de la diáspora en el Caribe.

Y en naciones latinas como República Dominicana, Panamá y Ecuador, ha sido testigo de realidades similares en temas de discriminación social y falta de autoestima colectivo de las comunidades afros.

“Al igual que en Colombia, esto sucede porque uno crece identificándose con el estereotipo de la esclavización. Los que se parecen a mí están encadenados, son pobres, necesitados, inferiores. Eso no es positivo para las poblaciones afrodescendientes, que en América somos más de 130 millones”, adelanta la bogotana, de corazón y alma chocoana, que espera este 2020 someterse a una prueba de ADN para reconstruir su árbol genealógico y rastrear a sus ancestros africanos.

Los inicios de Edna Liliana en la televisión colombiana

En el canal RCN, el segundo con mayor audiencia en Colombia (después de Caracol TV) Edna comenzó su carrera como periodista en el 2015, con un segmento de crónicas regionales en el que se encargaba de mostrar acciones y movimiento de poblaciones diversas como afrocolombianas, indígenas y aquellas en condiciones de discapacidad.

A la par, continuó trabajando con proyectos de cooperación internacional en comunidades afrocolombianas del Pacífico Colombia. 

En aquel entonces, Edna Liliana logró condujo un espacio que visibilizaba el desarrollo económico y el potencial cultural de territorios como Quibdó, Tumaco, San Basilio de Palenque, Buenaventura, Cartagena y muchos otros, para ser transmitidos en señal nacional.

Pronto se ganó un lugar como presentadora en las emisiones de fin de semana del noticiero del canal. Y aunque Edna Liliana no fue la primera afrocolombiana en debutar como presentadora en la televisión de su país, sí fue la primera en enmarcar un referente de belleza propio, con su cabello naturalmente ensortijado, prendas autóctonas africanas y accesorios como el turbante,  creados por comunidades afrocolombianas.

Pero llegar a ese punto no fue sencillo, ya que Valencia vivió su adolescencia y época universitaria renegando de sus rasgos africanos; principalmente con el cabello. “En la universidad los profesores nos decían que el cabello negro en la pantalla de televisión se ve sucio y desprolijo. Nos formamos escuchando eso”.   

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Edna Liliana
Edna Liliana se ha convertido en un icono de la cultura afrolatina.

Edna y las reminiscencias de una juventud llena de prejuicios

Ella, al igual que miles de afrocolombianas, crecieron sometidas a estándares de bellezas que distaban de sus raíces negras.

“Desde niñas nos dicen que debemos alisarnos el pelo, cuando realmente el pelo trasciende hasta el color de la piel, que forma parte de nuestro cuerpo y que debemos amar su naturalidad”.

En su etapa de adolescencia, la presión por encajar en un prototipo blanco mestizo de belleza, llevó a Edna Liliana a arrancarse con las manos el cabello; otras veces a cortarlos, a alisarlo con químicos o a aplastarlo bajo montañas de cabello falso.

“Nos las pasamos comprando estereotipos de belleza que no nos corresponden, tratando de adoptar culturas ajenas a los que somos, exponiendo nuestra vida a enfermedades como el cáncer, alopecia, osteoporosis y eso ya debe terminar”, advierte.

Este relato da cuenta de que por siglos la herencia africana se ha querido apagar, reducir, blanquear; pero con activistas como Valencia, el futuro parece disipar esa nube de desarraigo.

“Mientras existan referentes negros en espacios como la política, la ciencia, el periodismo, el arte, la cultura y el deporte, más orgullo van a sentir los niños y niñas afros de nuestra Colombia. A eso hay que apostarle”.

Valencia es un referente en Colombia y dado este compromiso, sueña con lanzar este año su primer poemario, influenciada por todos los libros de historia afro y los personajes que ha tenido, como bien dice, “la bendición de entrevistar”, como la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi, la vicepresidenta de Costa Rica Epsy Campbell; la ganadora del Premio Nobel de Medio Ambiente Francia Márquez y la poeta afropanameña Yvette Lepolata Aduke, por nombrar solo algunas.