¿Cuáles son las diez películas cubanas que deberías ver, por su calidad estética, actuaciones memorables e historias bien contadas? Esta pregunta difícilmente tenga respuestas concluyentes. Cualquier selección en el arte siempre estará muy cargada de subjetividades y cuando el número de opciones es tan limitado, entonces corremos el riesgo de dejar fuera filmes imperecederos.

Para elaborar nuestra propia selección de películas imperdibles nos basamos, como primer filtro, en una encuesta realizada por la Cinemateca de Cuba, en 2019. Esa institución convocó a 100 participantes, entre cineastas, críticos, periodistas nacionales y especialistas extranjeros y les pidió que identificaran las mejores películas cubanas de todos los tiempos. Ellos seleccionaron 20 filmes, realizados en los últimos sesenta años. A partir de esos resultados, en PanamericanWorld nos quedamos con 10 películas que han dejado una profunda huella en la cinematografía cubana.

Memorias del Subdesarrollo

Esta película es una obra maestra del cine cubano. La dirigió el gran Tomás Gutiérrez Alea, “Titón” y la historia está basada en la novela homónima de Edmundo Desnoes. De este filme resaltamos la formidable actuación de Sergio Corrieri quien encarna a Sergio, un hombre que decide quedarse en Cuba, mientras el resto de su familia emigra a Estados Unidos. Contada como un monólogo interior, las dudas de Sergio, en 1968, podrían ser las mismas de 2020.

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“Aquí todo sigue igual. Así, de pronto  parece una escenografía, una ciudad de cartón (…) Sin embargo, todo parece hoy tan distinto. ¿He cambiado yo o ha cambiado la ciudad?”, se pregunta Sergio, en el monólogo más célebre de una película cubana.

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Lucía

Humberto Solás dirigió, en 1968, “Lucía”, una de las películas cubanas más icónicas. La historia se desarrolla en tres momentos trascendentales del país y en cada uno la protagonista es una mujer, llamada Lucía.

La primera historia nos sitúa en la Guerra de Independencia, de 1895 y el personaje lo interpreta la genial actriz Raquel Revuelta. Luego saltamos hasta la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado, en 1933, y aquí una muy joven Eslinda Núñez brilla como Lucía. Por último, Adela Legrá hace de Lucía en la tercera y última historia, que transcurre después de 1959.

Fresa y Chocolate

Esta es la película cubana más premiada de todos los tiempos. Los directores Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío supieron llevar a la gran pantalla de manera excepcional el guion de Senel Paz, a partir de su cuento “El lobo, el bosque y el hombre nuevo”.

La película se centra en la relación entre David, un joven militante comunista, y Diego, un artista, religioso y homosexual, en medio de un país envuelto en varias crisis, no solo económicas. En este filme sobresalió la actuación de Jorge Perugorría, como Diego y en el elenco también brillaron Vladimir Cruz, como David, Mirta Ibarra y Francisco Gattorno.

Fresa y Chocolate recibió el Premio Goya a la mejor película extranjera de habla hispana, en 1995. Además, en 1994 se convirtió en la primera y, hasta el momento, única película cubana en ser nominada al Oscar.

La Bella de La Alhambra

Otra gran película cubana, basada en un célebre libro, es “La Bella de La Alhambra”, de 1989, dirigida por Enrique Pineda. El escritor Miguel Barnet adaptó su novela “Canción de Rachel” al cine, junto con Pineda y  el resultado fue espectacular.

El filme cuenta la historia de Rachel, una ambiciosa corista del teatro La Alhambra, empeñada en convertirse en vedette. La banda sonora es de lo mejor del cine cubano de todos los tiempos. Además, la actuación de Beatriz Valdés, como Rachel, recibió elogios en todo el mundo y el filme obtuvo el Goya, como mejor película extranjera de habla hispana, en 1990.

La muerte de un burócrata

Otra obra maestra de Titón y que aparece en cualquier selección de las mejores películas cubanas de todos los tiempos es “La muerte de un burócrata”, de 1966.

Este filme es una sátira social hacia uno de los males impregnados en la sociedad cubana: la burocracia. Casi seis décadas después de su estreno, esta comedia de absurdos sigue teniendo una enorme vigencia. El guion fue de Titón y en el rol protagónico brilló Salvador Wood.

Clandestinos

La ópera prima de Fernando Pérez se convirtió en una obra maestra. “Clandestinos” narra las vidas de un grupo de jóvenes que lucharon contra la tiranía de Fulgencio Batista, a finales de los años cincuenta del siglo pasado en Cuba. La muerte del protagonista, interpretado por Luis Alberto García, asesinado frente a su novia (Isabel Santos) es una de las escenas más logradas y conmovedoras del cine cubano.

Esta película marcó el inicio de las colaboraciones entre Fernando Pérez y el músico Edesio Alejandro, uno de los compositores cubanos más reconocidos en el mundo.

Conducta

La película cubana más premiada en lo que llevamos de siglo XXI ha sido “Conducta”, dirigida por Ernesto Daranas, en 2012.

El filme narra la historia de Carmela, una maestra con mucha experiencia, pero que está a punto de abandonar el magisterio. La relación que establece Carmela con sus alumnos es especial, sobre todo con Chala, un niño de 11 años que vive con una madre drogadicta. Carmela enferma y tiene que abandonar las aulas. La nueva profesora no entiende a Chala y lo envía a una “escuela de conducta” (reformatorio). Carmela, interpretada por la formidable actriz que fue Alina Rodríguez, regresa y se opone a las medidas tomadas contra el niño.

“Conducta” ha recibido más de 30 premios, en diferentes países. En 2015 fue nominada a los Goya como mejor película hispanoamericana.

José Martí: el Ojo del Canario

En 2010, Fernando Pérez estrenó “José Martí: el Ojo del Canario”. No es un biopic, sino “un itinerario espiritual”, como aseguró su director. El filme se acerca a la juventud del Héroe Nacional de Cuba, José Martí.

De esta obra resaltamos la fotografía de Raúl Pérez Ureta y las actuaciones de Damián Antonio Rodríguez y Daniel Romero, como Martí (niñez y juventud).

De cierta manera

En nuestra selección de las mejores películas cubanas no podía faltar “De cierta manera”, el único filme que logró dirigir Sara Gómez, quien falleció durante el rodaje de la obra. Tomás Gutiérrez Alea y Julio García Espinosa se encargaron de terminar la película.

Gómez logró combinar muy bien el documental con la ficción. Ella trabajó con personajes reales que se representaban a sí mismos y también con actores de gran prestigio, como Mario Balmaseda y Mario Limonta.

La vida es silbar

En esta selección incluimos tres películas de Fernando Pérez, uno de los directores más reconocidos en el cine cubano. Dos de ellas (“Clandestinos” y “El Ojo del Canario”) están situadas en momentos históricos específicos; mientras, la tercera, “La vida es silbar”, de 1998, tiene una fuerte carga simbólica.

Esta película puede ser descifrada de disímiles maneras, en dependencia de cada espectador. Bebe es el personaje protagónico. Ella no habla, sino que silba. Al final del filme, esta joven, que tenía el don de profetizar y que hace de narradora omnisciente en la obra, reconoce que la felicidad llegará para todos los habaneros en 2020. Lástima que esa profecía no se haya cumplido.