Desde las zonas balnearias de la Riviera Maya hasta la exclusiva costa del Pacífico, presentamos cinco playas mexicanas, especialmente elegidas por sus aguas cristalinas. Para hacer snorkel y bucear. Para relajar los músculos y los pensamientos.

Las playas de México se han ganado por derecho propio ser uno de los destinos más demandados de todo el continente mexicano. La industria turística mexicana ha crecido de forma importante en los últimos años, situándose entre una de las primera potencias mundiales.

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COZUMEL

A pocos minutos de ferry desde Playa del Carmen se encuentra Cozumel, la isla más grande y poblada del Caribe mexicano y una de las playas de México más populares. Tiene 48 km de largo y 16 de ancho con arena blanca y mar turquesa. Y fue el propio oceanógrafo francés Jacques Cousteau quien llegó a las costas de Cozumel en 1961 y declaró que era uno de los lugares más espectaculares del mundo para el buceo.

Chankanaab y Faro Celerain son los dos parques eco-turísticos más populares para observar la vida marina de la región, que combinan programas de natación con delfines, visitas a santuarios de tortugas marinas y caminatas por la selva entre sitios arqueológicos mayas.

Los mayas construyeron aquí más de 36 ciudades, la mayor parte de las cuales están abiertas al público. Enclavado en la selva, El Cedral es la estructura más antigua que sobrevive como una ruina arqueológica y un pintoresco pueblo en el oeste de la isla, a muy pocos kilómetros de la playa de San Francisco.

A su vez, al norte de Cozumel se encuentran esparcidos los restos de las pirámides de San Gervasio, la mayor y mejor conservada de las zonas arqueológicas.

CANCÚN

También en la peníncula de Yucatán y en el estado de Quintana Roo, Cancún tiene aguas cálidas y transparentes que bañan 22 km de playas donde la consigna es el ocio y el entretenimiento. Para ello, se suceden en fila decenas de hoteles all inclusive y modernos centros de entretenimiento.

Los tonos azules y verdes del mar de Cancún son el escenario perfecto para la práctica de snorkel, el buceo en cuevas (también llamados cenotes), la pesca y la navegación. También hay paseos en barco de vidrio y burbujas bajo el agua para explorar el océano, o visitas al Museo Subacuático de Cancún.

TULUM

A 70 km al sur de Playa del Carmen, Tulum no sólo uno de los lugares más bellos de la Riviera Maya sino de todo México. Se trata de la única zona arqueológica junto al mar en el país, por lo que la ciudad conserva los misterios de antiguas civilizaciones del mar Caribe.

Antiguo puerto comercial y ciudad maya amurallada, Tulum tiene en El Castillo a la más emblemática de sus estructuras, al borde de un acantilado sobre las aguas turquesas.

Al oeste se encuentran diversos cenotes y las ruinas de Cobá, a unos 40 km, sin olvidar la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an.

PUNTA MITA

Unas cuantas celebridades de Hollywood descubrieron Punta Mita, este rincón de la Riviera Nayarit, en la costa oeste de México, sobre el océano Pacífico. Y cumplieron el sueño de acceder a la increíble Playa Escondida de las Islas Marietas, dentro de una cueva con una gran abertura en el centro que deja pasar la luz.

Se cree que el agujero fue el resultado de las bombas de pruebas militares que se iniciaron hacia 1900. En 1960 el lugar fue declarado Parque Nacional y desde 2010 es Reserva de la Biósfera de la UNESCO. ¿Cómo se llega? Hay que nadar.

LOS CABOS

Conocido como “el fin de la tierra” por su posición geográfica, en este territorio delgado se abrazan el Mar de Cortés y el océano Pacífico. Con el Arco (una formación rocosa natural) como ícono en el horizonte marino, Cabo San Lucas tiene todo (infraestructura de lujo, excursiones variadas y una naturaleza privilegiada) para ser considerado uno de los destinos turísticos más exclusivos del planeta.

Con playas salvajes enmarcadas por formaciones rocosas, paisajes desérticos, cactus y un mar con una gran variedad de vida marina (por aquí también anduvo Jacques Cousteau y bautizó el lugar como “el gran acuario del mundo”).

La consigna es disfrutar y olvidarse de las redes sociales y los chats durante el viaje en barco para observar a los lobos marinos en las rocas y entregarse al avistaje de las ballenas jorobadas. Un espectáculo fascinante y natural.