Veintitrés años atrás, el disco Buena Vista Social Club hizo que reviviera el interés internacional por la música tradicional cubana. Para Juan de Marcos González, una de las mentes creadores del proyecto, ese disco puede considerarse como “un símbolo del poder de la música cubana”. Aquel álbum vendió más de un millón de copias, obtuvo un Grammy y puso a darle la vuelta al mundo a un grupo de artistas, con más de 70 años, y un talento enorme que ciertamente no fue “descubierto” por Ry Cooder, pero sí sacado del olvido en el que estuvieron, durante tanto tiempo.

En 1996, el compositor, arreglista y guitarrista estadounidense Ry Cooder llegó a La Habana, con la idea de grabar un disco de son cubano. Juan de Marcos González, director del grupo Sierra Maestra, fue el encargado de reunir, en el estudio de la EGREM, a un grupo de cantantes e instrumentistas, con una larga trayectoria, pero que, lamentablemente, pocos recordaban en ese momento.

Juan de Marcos convenció, entre otros, a Compay Segundo, Eliades Ochoa, Ibrahim Ferrer, Rubén González, Omara Portuondo, Manuel “Puntillita” Licea, Manuel “Guajiro” Mirabal y Orlando “Cachaíto” Lopez. El resultado fue espectacular: en solo seis días salieron 14 canciones. El nombre del disco también buscó una conexión con el pasado musical cubano, ya que el Buena Vista Social Club había sido uno de los lugares más populares de La Habana de los años cuarenta del siglo XX,  donde se presentaron varios de los mejores músicos de la época que interpretaban boleros, danzones y sones.

Buena Vista Social Club y Ry Cooder

El éxito del disco animó a Cooder a regresar a la capital cubana, para grabar un segundo álbum, este con el vocalista Ibrahim Ferrer, entonces con 72 años, como figura central. Cooder vino acompañado por el cineasta alemán Win Wenders quien recogió en un documental no solo el proceso de grabación de aquel álbum, sino también las historias de los músicos y sus presentaciones en vivo en Ámsterdam y el Carnegie Hall de Nueva York. La obra audiovisual fue aplaudida en todo el mundo. Recibió una nominación al Oscar, ganó el Oso de Berlín y ayudó a la globalización del fenómeno Buena Vista Social Club.

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Después llegaron más discos, bajo el sello World Circuit y con un título similar: Buena Vista Social Club presenta a…Ibrahim Ferrer, Omara Portuondo, Rubén González, Manuel “Guajiro” Mirabal. Vinieron varias giras mundiales, reconocimiento, fama, hasta una presentación en la Casa Blanca; pero muchos de los genios musicales que inspiraron el proyecto no pudieron disfrutar demasiado el éxito. Compay Segundo falleció en 2002, a los 95 años; Ibrahim Ferrer en 2005, a los 78; Rubén González en 2003, a los 84 y “Cachaíto” López en 2009, a los 76. Otros, como Omara Portuondo y Eliades Ochoa, siguen haciendo música.

PanamericanWorld les propone acercarse a varios de los mejores momentos de aquel núcleo central del Buena Vista Social Club que son leyendas de la música tradicional cubana.

EL CHAN CHAN DE COMPAY SEGUNDO

El primer tema del icónico disco del Buena Vista Social Club es “Chan Chan”. No es exagerado afirmar que esta es una de las canciones cubanas más famosas de todos los tiempos. Su autor fue Máximo Francisco Repilado, para todos “Compay Segundo”. Este artista fue muy reconocido en las décadas del veinte, treinta y cuarenta del siglo pasado. Formó parte del dúo “Los Compadres”—de ahí su sobrenombre— y luego creó la banda “Los muchachos”. En 1996, cuando Cooder llegó a La Habana, Compay tenía 89 años y era el más veterano de todos los que participaron en la grabación, pero el genio musical seguía presente.

En el tema “Chan Chan” se unió con Eliades Ochoa en la parte vocal; además, tocó en varias canciones del disco con un instrumento único, que él llamó “armónico”, compuesto por siete cuerdas, como un híbrido entre una guitarra y un tres.

Compay Segundo se mantuvo activo por un lustro más y actuó en varios de los escenarios más prestigiosos del mundo.

LA VOZ ETERNA DE IBRAHIM FERRER

Cooder describió a Ibrahim Ferrer como el “Nat King Cole cubano”. Este artista había formado parte de varios grupos musicales en los años cuarenta e incluso cantó junto al gran Benny Moré. Juan de Marcos lo encontró limpiando zapatos en las calles de La Habana y lo llevó para la grabación del disco del Buena Vista Social Club. Su voz seguía siendo espectacular, por lo que después hizo en solitario otros álbumes y compartió escenarios con artistas como Gorillaz.

OMARA PORTUONDO, LA NOVIA DEL FILIN

Omara Portuondo es una de las artistas cubanas más reconocidas en todo el mundo. La llaman “la novia del filin”, por la manera apasionada en que defiende ese género musical, surgido en los años cuarenta en La Habana.

Formó parte del cuarteto Las D´Aida, junto a su hermana Haydée, Elena Burke y Moraima Secada. Ellas compartieron escenario con otros grandes de la música como Edith Piaff, Rita Montaner, Bola de Nieve y Benny Moré. Después, Omara siguió su carrera en solitario y grabó múltiples discos.

En 1996 fue la única mujer que participó en el disco inicial del Buena Vista Social Club. Luego, en 2000, World Circuit lanzó el Buena Social Vista Club presenta a Omara Portuondo, un excelente álbum en el que también participaron Rubén González, Orlando ”Cachaíto” López, Manuel ”Guajiro” Mirabal y Jesús “Aguaje” Ramos. Con las canciones de este disco estuvo de gira por Japón, Europa, Canadá y Estados Unidos.

En las siguientes dos décadas, Omara continuó grabando y en su impresionante discografía aparecen más de 40 álbumes. En 2009 recibió el premio Grammy Latino por mejor disco tropical, con “Gracias” y en 2019 obtuvo el Grammy Latino por la obra de la vida.

ELIADES OCHOA, EL MÚSICO DEL SOMBRERO NEGRO

Eliades Ochoa es considerado uno de los mejores soneros de la historia y un gran defensor de la música tradicional cubana. Siempre acompañado de su sombrero negro, este guitarrista, compositor y cantante se ha presentado en prestigiosos escenarios mundiales.

Desde 1979 dirige el Cuarteto Patria, con el que ha grabado varios discos. En el álbum del Buena Vista Social Club fue la voz principal del “Chan Chan” y tocó la guitarra en otros temas.

RUBÉN GONZÁLEZ, UN GENIO AL PIANO

Rubén González es considerado uno de los mejores pianistas cubanos de todos los tiempos. En el momento de la grabación del disco inicial del Buena Vista Social Club sufría de artritis en las manos, pero esto no le impidió tocar de manera espectacular. Cooder lo describió como “el más grande solista en el piano que había escuchado”. Luego, este artista hizo el álbum Buena Vista Social Club presenta a Rubén González y dio múltiples giras internacionales junto a su amigo, el bajista Orlando “Cachaíto” López.