La identidad uruguaya sería imposible de explicar sin su raíz africana. Está en el sonido de los tambores, pero también en la literatura, el fútbol, las artes escénicas, la política, el activismo social y en una memoria colectiva que durante demasiado tiempo recibió menos reconocimiento del que merecía. Los afrouruguayos no han sido actores periféricos de la historia nacional. Han participado de manera decisiva en su construcción.

Esa influencia convive, sin embargo, con una desigualdad persistente. Los afrodescendientes constituyen la principal minoría étnico-racial del país y continúan registrando mayores niveles de pobreza y obstáculos en ámbitos como la educación, el empleo y el acceso a posiciones de decisión. Incluso en Uruguay, uno de los países latinoamericanos con mejores indicadores sociales, la pertenencia étnico-racial sigue condicionando oportunidades. El Banco Mundial ha advertido durante años sobre esa brecha y actualmente señala que la pobreza entre las comunidades afrodescendientes duplica aproximadamente el promedio nacional.

La expresión más universalmente reconocida de esta herencia es el candombe. Nacido de las comunidades africanas y afrodescendientes y profundamente vinculado a barrios montevideanos como Sur, Palermo y Cordón, trascendió hace mucho los límites de las comparsas para convertirse en uno de los grandes símbolos culturales de Uruguay. En 2009, la UNESCO inscribió el candombe y su espacio sociocultural en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, destacando su condición de práctica comunitaria, expresión de resistencia y vínculo con la memoria de los antepasados africanos.

Pero contar la historia afrouruguaya únicamente desde el tambor sería quedarse con una parte del relato. Detrás de esa comunidad existe una larga genealogía de escritores, músicos, deportistas, intelectuales, artistas y dirigentes que enfrentaron prejuicios, rompieron barreras y ampliaron los espacios de representación de la población negra.

Estos 10 afrouruguayos pertenecen a épocas y disciplinas diferentes, pero comparten algo esencial: sus trayectorias ayudan a comprender cuánto de la cultura, la historia y la identidad contemporánea de Uruguay lleva una huella afrodescendiente.

Deporte

Déborah Rodríguez

Esta atleta y modelo ha sido la corredora uruguaya más destacada de la historia. En su palmarés aparecen dos medallas de bronce, en Juegos Panamericanos. En la cita de Toronto 2015 finalizó tercera, en los 400 metros con vallas; mientras, en Lima 2019 subió al podio, en la especialidad de 800 metros planos.

Además, participó en tres Juegos Olímpicos consecutivos, desde Londres 2012 hasta Tokio 2020, aunque no pudo avanzar a la siguiente ronda, en ninguna de estas citas.

Ronald Araújo

El defensa central del Barcelona es uno de los futbolistas afrouruguayos más conocidos en el mundo en la actualidad. En 2018 llegó a la Ciudad Condal y apenas un año después pasó al primer equipo, donde se ha consolidado como una pieza clave en el esquema defensivo.

Marcelo Zalayeta

Zalayeta ha sido uno de los futbolistas afrouruguayos más exitosos en Europa. Comenzó su carrera en clubes locales, hasta que, en 1997, firmó con la Juventus de Turín, donde se mantuvo durante una década, aunque en varios momentos fue cedido al Empoli, Perugia y el Sevilla.

En su palmarés aparecen tres títulos de la Serie A. Después de jugar en otros clubes italianos, como el Nápoles y el Bologna, estuvo el equipo turco Kayserispor. Luego retornó a Uruguay y aquí vistió el uniforme de Peñarol, con el que ganó la primera división, en 2013. En 2016 decidió retirarse. En más de 400 partidos, este delantero anotó 124 goles.

Como parte de la selección nacional, Zalayeta disputó 32 partidos, durante ocho años. Su resultado más notable fue alcanzar la final de la Copa América de 1999, en la que Uruguay cayó ante Brasil.

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Música

Omar Rubén Rada Silva, el “Negro Rada”

Este compositor, percusionista, cantante y actor es uno de los artistas afrouruguayos más conocidos en el mundo. Su estilo musical contempla una fusión del candombe, con jazz, rock y pop. El “Negro Rada” ha grabado más de 30 discos como solita y ha aparecido en ocho películas.

Lida Melba Benavídez Tabárez

«Lágrima Ríos”, como le decían a Lida Melba, fue una de las cantantes afrouruguayas que mejor interpretó el candombe, aunque también destacó en los tangos y milongas. Tenía una voz potente y con ella grabó discos memorables como “La perla negra del tango”, en 1972 y “Luna tamboriles”, en 1976.

En 1995 comenzó su etapa como presidenta de Mundo Afro, una organización que promueve la cultura afrouruguaya y lucha contra el racismo en ese país. Esta reconocida artista murió en Montevideo, en 2006, a los 82 años.

Rosa Amelia Luna

Bailarina y coreógrafa del carnaval montevideano. A finales de la década del cincuenta del siglo pasado se convirtió en una atracción del Carnaval y de las Llamadas. Bailaba muy bien y después comenzó a elaborar sus propias coreografías. Además, llegó a tener una columna de opinión en el periódico La República. Allí expuso, en varias ocasiones, las injusticias que sufrió por ser mujer y negra. También escribió canciones, algunas de las cuales las interpretó el “Negro Rada”.

Nunca faltó su activismo social y fue presidenta de Mundo Afro, desde su creación, en 1988. Rosa Amelia falleció en Toronto, en 1993, a los 56 años.

Álvaro Salas

Álvaro Salas, a la izquierda, en entrevista con Arturo Restuccia. Foto tomada de Facebook.

Salas es uno de los percusionistas más prestigiosos de Uruguay. Su magistral dominio del tambor lo ha llevado a tocar con diferentes agrupaciones como Vendaval y Marabunta. Desde su puesto en la escuela de candombe de Mundo Afro ha apoyado diferentes iniciativas de formación musical para los afrouruguayos.

Tina Ferreira

Bailarina, periodista y emprendedora, Tina ha sido uno de los rostros afrouruguayos más reconocibles en el país. Durante varios años trabajó como vedette del grupo de carnaval Serpentina. Muchos la reconocen como un referente de la cultura afro en Uruguay.

Uno de sus proyectos fue «Señor Candombe», un grupo de talleres y espectáculos ofrecidos para que la «gente sea más feliz, aunque parezca un cliché, que la gente pueda arrimarse para conocer su historia a través de la música, que eso signifique algo para ellos, les suba la autoestima, se fortalezcan, puedan soñar y cumplir sus sueños”, reconoció Tina, en una entrevista al diario El País.

Literatura

Virginia Brindis

Esta poetisa fue la primera mujer afrodescendiente que publicó un libro de su autoría en Uruguay. En 1947 apareció “Pregón de Marimorena”. Otros poemas suyos quedaron recogidos en la revista artística “Nuestra Raza”; además, fue cofundadora del partido político Autóctono Negro. Entre sus obras más célebres también se encuentra “Cien cárceles de amor”, de 1949.

Gloria Rudi Rodríguez Santo

La primera afrouruguaya que logró un escaño en la cámara baja de la Asamblea General y, luego, en el Senado del país merece un lugar en nuestro listado.

Gloria es la directora de la organización civil Espacio Afro uruguayo De y Para la Región. Forma parte del gobernante Partido Nacional y ha sido muy crítica con el racismo en Uruguay. En una entrevista a Infobae dijo: “¿Cuántos negros hay hoy en cargos importantes de decisión? Ninguno. Y hay innumerable cantidad de personas súper preparadas y capacitadas.”