Las startups y los emprendedores de América Latina enfrentan numerosos desafíos durante 2018. Los más importantes se refieren, sin duda, a la capacidad para atraer inversión, la ambición para escalar a otros mercados y la disposición a generar sinergias con otros emprendimientos de la región para crecer de manera más sólida y sostenible.

Eventos como el South Summit-Alianza del Pacífico, celebrado a finales del pasado año, han puesto de relieve la enorme capacidad de desarrollo e innovación tecnológica de las startups latinas, pero también el peso de problemas estructurales y de cultura de negocio que, de algún modo, están limitando su crecimiento.

Es constatable el miedo endémico al fracaso y la aversión al riesgo y a la generación de alianzas en América Latina. Estos factores, casi genéticos, tienen un reflejo evidente en el ecosistema de startups de la región, aunque cada vez de una manera más difusa. Las cosas están cambiando y los emprendedores apuestan cada vez más por poner en marcha sus propios proyectos pensando en global. El ecosistema está vivo y desde los gobiernos, las instituciones académicas, las agencias de innovación y los fondos de inversión se está apostando por un cambio en esta estructura que tiene profundas raíces culturales.

Países como México, Colombia, Chile y Argentina están desarrollando nuevas leyes para estimular la creación de startups, que incorporan ayudas financieras, exención de impuestos, programas de mentoría y lanzamiento de nuevos espacios de coworking. Se trata de promover una cultura de emprendimiento en un ámbito amigable para el desarrollo de negocios. Estos dos elementos son claves en la construcción de un ecosistema de startups con capacidad para influir en la economía. Es lo que buscan, sobre todo, los grandes inversores y las compañías ya consolidades que quieren apostar por jóvenes emprendedores.

Los números de inversión en América Latina todavía son inferiores a otros mercados de más peso como el norteamericano o el europeo, pero el rápido crecimiento del sector demuestra el surgimiento de una nueva cultura de venture capital en la región. “En Latinoamérica está pasando lo que ha sucedido ya en en otros mercados en los últimos años, que los fondos son cada vez más grandes y pueden hacer inversiones más robustas para apoyar a los emprendedores. El momento no podría ser más interesante para invertir en la región”, señala Beatriz González, fundadora y directora de Seaya Ventures.

“Hemos mejorado nuestro ecosistema durante los últimos años. Sabemos que los emprendedores van a ser los próximos líderes”, explica Juan Carlos Garavito, director general de INNpulsa Colombia: “Para nuestra economía es muy importante no solo la colaboración con otros países como España sino también la Alianza del Pacífico con la que ahora estamos trabajando”, matiza.

La apuesta por la innovación es más visible precisamente en los países de la Alianza del Pacífico, una política que está resultando determinante para impulsar el ecosistema de emprendimiento en la región. La iniciativa está compuesta por México, Chile, Colombia y Perú, lo que representa un mercado de más de 217 millones y la octava economía del mundo. En América Latina y el Caribe, el bloque representa el 37% del PIB, concentra un 52% del comercio total y atrae el 45% de la inversión extranjera directa.

Tecnologías de la información, turismo, movilidad, energía, salud y agricultura son las industrias que más oportunidades presentan en términos de innovación durante 2018. Además, desde hace cinco años, Latinoamérica vive un momento óptimo para la transformación de sus ciudades, circunstancia que ha generado en los últimos años cientos de emprendimientos de alto valor tecnológico vinculados a la mejora de la calidad de vida de las ciudades o la solución a problemas cotidianos de movilidad, comunicación o consumo.

Según Gonzalo Tradacete, fundador de Faraday Venture Partners, “los segmentos de mobile y fintech” serán los que tengan mayor capacidad disruptiva durante 2018. Este año será también clave para la consolidación del machine learning -la disciplina científica del ámbito de la Inteligencia Artificial que crea sistemas de aprendizaje automático de máquinas-.

¿Cuál es el perfil del emprendedor en América Latina? Pertenece fundamentalmente al ámbito universitario y muestra gran talento y creatividad. Entre sus principales virtudes destaca la ambición por escalar alto, pero ‘con los pies en la tierra’. “El factor más importante de los emprendedores en Latinoamérica es su resiliencia y su paciencia. La buena noticia es que está llegando más capital a la región y los gobiernos están haciendo bien el trabajo”, señala Vanesa Kolodziej, manager general de Xpand, fondo corporativo del grupo Clarín. Para Vanesa, el ecosistema aún necesita “más conexiones”

En este sentido, la heterogeneidad de las diferentes regiones que conforman América Latina y también el Caribe es un factor que cada vez tendrá más peso en el desarrollo de un ecosistema de emprendimiento robusto. La unión de fuerzas y las nuevas formas de colaboración entre países se observa como una oportunidad para startups con ambición global que buscan socios y clientes más allá de sus fronteras.

En este escenario de claro crecimiento, son muchas las startups de America Latina que van a adquirir un protagonismo relevante durante los próximos meses. Hemos tomado el ejemplo de seis de ellas, que desarrollarán durante el nuevo año nuevos proyectos que les permitirán dar un salto tanto tecnológico como financiero; las dos claves del éxito de una startup.

GRIYUM! (MEXICO)

La startup mexicana griYUM! ha trabajado a conciencia para encontrar solución a uno de los grandes problemas que enfrenta la humanidad desde hace décadas: mientras una parte de la población padece hambre y desnutrición, otra lucha contra la obesidad y sus complicaciones. Estos emprendedores mexicanos proponen una solución que, en cierta medida, es revolucionaria: considera que la solución a ambos se encuentra en los insectos, por lo que trabaja para hacer del consumo de estos animales y de sus derivados algo normal.

La idea nació en 2016 en el Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro, de la mano de Alejandro de la Brena, Cristina Clocchiattim, Alejandro Macías y Francisco Pérez. Ese mismo año, su iniciativa fue ganadora del segundo galardón del Premio Cemex-Tec en la categoría Transformando Comunidades. Los estudiantes mexicanos desarrollaron una harina de grillo que promete 60% de proteína de alta calidad, fácil digestión y bajo costo. Con este ingrediente como base, se pueden preparar productos como tortillas, panes, pastas y galletas, entre muchos otros.

FLUVIP ( COLOMBIA)

Después de conquistar los mercados de Estados Unidos, México, Brasil, Argentina, Colombia, Perú y Venezuela, Fluvip, la Startup colombiana espera escalar mercados europeos este año. Fluvip es una plataforma tecnológica que trabaja con sistemas de inteligencia predictiva, lo que permite identificar a los “infuencers” adecuados para cada campaña y marca. Además, su sistema ofrece un calendario de contenido donde las marcas se conectan directamente con los personajes influyentes, crean los mensajes comunicativos y los validan.

Sus servicios se enfocan en redes sociales como Twitter, Facebook, Instagram y YouTube, Linkedin, Google + y Snapchat y trabajan para marcas globales como Sony, Samsung, LG, Coca Cola, Pepsi, BBVA, Microsoft, Adidas, Avianca, FOX, Bavaria y Nestlé, entre otras. El pasado año la compañía inició un proyecto, de la mano de IBM, para desarrollar una nueva funcionalidad que identifica a los influenciadores adecuados para las marcas, basada en temáticas cualitativas y en análisis de personalidad.