Canadá ha disfrutado a lo largo de las últimas décadas del talento y los éxitos de varios deportistas llegados de Hispano América y el Caribe. Muchos de ellos forman parte, por derecho propio, de la mitología del deporte canadiense y de la memoria colectiva de sus seguidores. Para realizar una lista tan exclusiva hay que valorar no solo los logros personales sino también las aportaciones a los éxitos colectivos. Por razones de proximidad y de tradición, el beisbol y los Blue Jays han sido el escenario natural en el que los deportistas de habla hispana han podido triunfar con mayor rotundidad. Apellidos como Alomar, Delgado o Bautista son venerados en Toronto y han ayudado a escribir con letras de oro la historia de la franquicia del pájaro azul. Otras disciplinas tan populares en Canadá como el hockey sobre hielo, el baloncesto o el fútbol americano no han sido frecuentadas por nuestros deportistas, aunque hay excepciones que hemos querido resaltar.

Hay otros nombres que por su influencia en el deporte canadiense merecerían estar en esta lista, como el pionero del béisbol dominicano y el ojeador más importante de la historia de los Blue Jays, Epy Guerrero, o el patinador español Javier Fernández, doble campeón del Mundo y cinco veces consecutivas campeón de Europa, que entrena desde hace cinco años en Toronto bajo las órdenes del mítico Brian Orser.

ROBERTO ALOMAR

El puertoriqueño Roberto Alomar forma parte indiscutible de la historia de los Blue Jays de Toronto con letras de oro.  Después de jugar dos temporadas en los Padres de San Diego, Alomar fue traspasado en 1991 a Toronto, justo para vivir los dos hitos más importantes de la historia del club, el triunfo consecutivo en la Serie Mundial de 1992 y 1993. Alomar jugó solamente cinco temporadas en Toronto pero esos fueron los años de gloria del equipo, que todavía se recuerdan en la ciudad con el puertorriqueño como figura central.

Alomar se reveló en Canadá como un gran bateador y excelente segunda base. En su primer año consiguió el Guante de Oro de la Liga Americana (galardón que conseguiría en diez ocasiones), y el MVP de la Serie Americana frente a Oakland. Alomar firmó con Baltimore después de la temporada de 1995 y posteriormente jugó para Cleveland, Mets de Nueva York, Medias Blancas de Chicago y Arizona. Se retiró en 2005 después de 17 años de carrera en los que registró un promedio de bateo de .300 con 2.724 hits y 210 cuadrangulares. Alomar forma parte del Salón de la Fama de los Blue Jays de Toronto con la máxima distinción, ¨Nivel de Excelencia¨, un reconocimiento que se completó en 2011 cuando el equipo decidió retirar el número 12 que portó durante sus cinco temporadas. Era la primera vez en toda la historia de la franquicia canadiense que se adoptaba esta decisión.

JOSÉ BAUTISTA

La llegada de José Bautista a los Blue Jays de Toronto en 2008 procedente de los Piratas de Pittsburgh apenas tuvo repercusión. No había generado grandes expectativas. Pero nueve años después el jardinero dominicano ha sabido abrirse un hueco relevante en la historia del equipo. Hoy es su jugador franquicia y uno de los deportistas más admirados en todo Canadá. Desde su llegada a Toronto ha sido incluído en cuatro ocasiones en el Top 10 de los jugadores más valiosos de la liga y lidera o forma parte habitual del Top 10 en numerosas categorías en una sola temporada y de carrera ofensivas en la historia de los Blue Jays.

Desde 2010, Bautista ha conectado al menos 27 jonrones cada año, y, en cuatro de esas temporadas, ha conectado al menos 35 cuadrangulares y ha dibujado cerca de 100 bases por bolas, liderando en dos ocasiones la Liga Americana. En 2015, mientras jugaba los playoffs por primera vez en su carrera, su ¨bat flip¨ en la Serie Divisional de la Liga Americana causó sensación y se convirtió en un símbolo de la primera aparición de playoffs de Toronto en 22 años. Entre su larga lista de reconocimientos y marcas destacan su selección para formar parte del Equipo de las Estrellas de MLB en seis ocasiones consecutivas, sus tres Bates de Plata y dos Premios Aaron Hank. En 2011 Bautista estableció un programa que ayuda a los atletas de la República Dominicana para asistir a universidades en los Estados Unidos.

JOSÉ CALDERÓN

En la corta historia de los Raptors de Toronto (el equipo se estrenó en la NBA en 1995), ha habido una discreta presencia de jugadores de habla hispana, y casi ninguno de ellos ha tenido un gran protagonismo en el juego del equipo ni una gran longevidad en el seno de la franquicia. Sólo el español José Manuel Calderón puede presumir de ser uno de los jugadores más importantes y queridos de la historia del equipo torontiano.  Calderón estuvo en Toronto ocho temporadas y se convirtió en uno de los estandartes del equipo. El día que se anunció su traspaso a Detroit, el español no pudo ocultar sus lágrimas y miles de aficionados le brindaron una calurosa y emocionada despedida.

Desde que desembarcó en la NBA en 2005 Calderón jugó más de 520 partidos con la elástica del conjunto canadiense. Se fue en 2013 a Detroit con el título de máximo asistente de la historia de la franquicia (3770) y el segundo jugador que más partidos había disputado hasta entonces con Toronto (525), sólo 17 por detrás de Morris Peterson. Durante temporada y media (2006-08), compartió la ¨spanish connection¨ con su compatriota Garbajosa, quien abandonó Canadá y la NBA como consecuencia de una lesión. En las galerías y pasillos del Air Canada Centre hoy se pueden ver muchas fotos de Calderón en acción junto a otros de los ilustres jugadores que han escrito la historia de los Raptors.

GEORGE BELL

George Bell con sus .308-47-134 .605 de sluggin, fue el primer dominicano en obtener el premio más importante de una temporada, el MVP de la Liga Americana en 1987, cuando ya jugaba con los Blue Jays de Toronto. George Antonio Bell Mathey  fue uno de los jardineros izquierdo más importante de la historia del beisbol dominicano y militó durante 12 temporadas en Toronto (1981, 1983-1990). Después jugaría en los Cachorros de Chicago (1991) y Chicago White Sox (1992-1993). Durante su trayectoria en las Grandes Ligas agotó 6,123 turnos al bate, conectando 1,702 indiscutibles, entre ellos 308 dobles, 34 dobles y 264 cuadrangulares, con un promedio de .278 de por vida.

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