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Los 10 mejores atletas de Panamá de todos los tiempos

Panamá es un país con una rica historia deportiva. Peloteros, boxeadores, jockeys y futbolistas son íconos de una nación que hoy parece compartir la pasión por el béisbol y el fútbol, las dos especialidades más practicadas allí.

Panamá es un país con una rica historia deportiva. Peloteros, boxeadores, jockeys y futbolistas son íconos de una nación que hoy parece compartir la pasión por el béisbol y el fútbol, las dos especialidades más practicadas allí. Al revisar las estadísticas encontramos que dos atletas panameños han subido a un podio olímpico: Irving Saladino, campeón en Beijing 2008, en triple salto y el velocista Lloyd Labeach, doble medallista de bronce en Londres 1948; mientras, al menos otros cinco deportistas han llegado a ser campeones mundiales de sus respectivas especialidades.

Saladino y Labeach tienen un lugar seguro entre los inmortales del deporte en Panamá; pero, además de ellos, ¿cuáles otros atletas entrarían en el listado de los 10 mejores de todos los tiempos? Panamericanworld les propone acercarse a las historias de estas leyendas deportivas del Istmo.

Rod Carew, un bateador indetenible

Rod Carew está considerado como uno de los mejores bateadores en la historia de Grandes Ligas. Sus siete títulos ofensivos lo llevaron al Salón de la Fama, en Cooperstown, donde ingresó en 1991. Hasta ahora es el único panameño allí, aunque de seguro tendrá pronto compañía, porque nadie duda que Mariano Rivera, el mejor cerrador de todos los tiempos, ingrese al Templo de los inmortales del béisbol.

Carew tuvo su primera gran temporada en las Mayores en 1967, cuando fue elegido Novato del Año de la Liga Americana y, diez años más tarde, recibió el mayor premio: Jugador Más Valioso de esa misma Liga, al concluir con un promedio de 388, el segundo más alto en la historia de las Mayores. El panameño tuvo un promedio superior a 300 durante 15 temporadas consecutivas e intervino en 18 Juegos de las Estrellas.

Mariano Rivera, el temor eterno al “Enter Sandman”

Cada vez que Mariano Rivera salía del área de calentamiento del Yankee Stadium los rivales sabían dos cosas con total certeza: que en los altavoces del estadio comenzaría a sonar la icónica canción “Enter Sandman”, del grupo Metallica y también que ellos enfrentarían al mejor cerrador de la historia, un hombre capaz de salvar 652 partidos en su exitosa carrera de 19 años, siempre con el uniforme de los Mulos de Manhattan.

Rivera nació en la Ciudad de Panamá y debutó en las Mayores en 1995, pero no fue hasta 1997 que obtuvo el puesto oficial de cerrador de la franquicia más conocida del deporte profesional en Estados Unidos. Con los Yankees, Rivera ganó cinco anillos de Serie Mundial (1996, 1998, 1999, 2000, 2009) y participó en 13 Juegos de Estrellas.

En sus 19 temporadas en las Mayores ganó 82 partidos, finalizó con un promedio de efectividad de apenas 2,21 y su actuación en la postemporada fue fenomenal: salvó 42 partidos y logró un promedio de carreras limpias de apenas 0,70, ambos récords para Grandes Ligas.

El último partido de Rivera fue en septiembre de 2013. En 2018, cuando será elegible para entrar a Cooperstown, es muy probable que este inolvidable pelotero reciba una votación unánime y se una Carew como los únicos dos panameños en el recinto que acoge a los inmortales del béisbol.

Lloyd Labeach, el único con dos medallas olímpicas

Este velocista fue el primer atleta panameño que logró subir al podio olímpico. En la cita estival de Londres, en 1948, alcanzó la medalla de bronce en los 100 y 200 metros planos.

Los padres de Labeach eran jamaicanos, que emigraron a Panamá para unirse a los miles de trabajadores que construyeron el Canal. Lloyd nació en 1922 y, con 24 años, obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Wisconsin, en Estados Unidos, aunque luego pasó a la Universidad Californiana, en Los Ángeles.

En 1948 se graduó de la universidad y compitió por Panamá en los Juegos Olímpicos. Sus dos preseas fuero consideradas como hazañas por el Gobierno panameño, que le concedió la orden “Vasco Núñez de Balboa”. Labeach se retiró del atletismo en 1957 y optó por irse a vivir a Nigeria, donde estuvo hasta principios de los años noventa, cuando decidió radicarse en Estados Unidos.

El Instituto Nacional del Deporte panameño lo premió con la medalla al Mérito Deportivo “Manuel Roy”, en reconocimiento a sus dos medallas olímpicas.

Irving Saladino, un saltador único

Este formidable saltador de longitud, que nació en Ciudad de Colón, en 1983, es el único atleta panameño que ha obtenido un título olímpico, tras ganar en la cita estival de Beijing, con un estirón hasta los 8,34 metros.

Saladino llegó a esos Juegos como el gran favorito, a partir de sus resultados previos, que lo mantuvieron en la cima de su especialidad por un lustro. Entre sus resultados más sobresalientes está la medalla de plata en el Campeonato Mundial bajo techo, en Moscú, en 2006, con un salto de 8,29 metros; luego brilló en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, en 2007, con 8,28 metros. Un año antes de la cita estival china, el panameño se proclamó campeón mundial, en Osaka, con 8,57 metros.

Después de Beijing, el mejor resultado para Saladino fue el triunfo en los Juegos Sudamericanos, organizados en Santiago de Chile, en 2014.

Eileen Marie Coparropa, la reina de la velocidad en la piscina

Esta nadadora es reconocida como la atleta panameña más famosa de la historia. La llegaron a considerar la “reina de la velocidad” en Centroamérica y el Caribe, porque implantó, en un período de siete años, 11 récords regionales, en los 50 y 100 metros del estilo libre.

En tres citas estivales (Atlanta 1996, Sídney 2000 y Atenas 2004), Coparropa tuvo el honor de portar la bandera nacional panameña, en la ceremonia de apertura. Por cuatro años consecutivos, entre 1996 y 2000, fue seleccionada como la mejor deportista de Panamá.

Entre sus victorias más destacadas se encuentran las dos medallas de oro que logró en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Maracaibo, en 1998. Además, también fue la primera panameña en subir a un podio en Juegos Panamericanos, al finalizar segunda, en los 50 metros libres, en la cita de Winnipeg, en 1999. Cuatro años más tarde, en los Panamericanos de Santo Domingo, Coparropa finalizó tercera, en la misma distancia. En sus tres participaciones olímpicas el mejor resultado lo obtuvo en los Juegos de Atenas, en 2004, donde llegó hasta la etapa semifinal de los 50 metros libres.

Roberto “Mano de Piedra” Duran, puños de KO

Este formidable boxeador todavía es considerado como el mejor peso ligero de la historia. Tenía una poderosa pegada, de ahí su famoso seudónimo “Mano de Piedra” y una longevidad envidiable, a tal punto que peleó durante un período de ¡33 años! (entre 1968 y 2001). Esto lo convirtió en el segundo peleador en competir durante cinco décadas diferentes, al igual que había hecho antes otro gran pugilista, Jack Johnson.

Durán ganó el título mundial en cuatro pesos diferentes. Su primera corona llegó en 1972, al superar, en los pesos ligeros, a Ken Buchanan. El panameño mantuvo el cetro por seis años, un período en el que defendió su título en 12 ocasiones y ningún rival pudo superarlo.

Luego brilló en los pesos welter, donde sostuvo una enorme rivalidad con otro brillante pugilista, Ray Leonard. El primer duelo entre ambos se produjo en 1980, en el estadio Olímpico de Montreal y el panameño logró una gran victoria, por decisión unánime, en 15 asaltos; aunque algunos meses más tarde, en Nueva Orleáns, el estadounidense tomó desquite. Nueve años después volvieron a pelear y el resultado nuevamente fue favorable a Leonard.

Los números de Durán sobre el ring fueron espectaculares: sostuvo 119 peleas, de las cuales ganó 103, 70 de ellas por KO. Esto lo coloca en un grupo exclusivo de boxeadores que han triunfado en más de 50 ocasiones por fuera de combate. De acuerdo con la prestigiosa revista The Ring, “Mano de Piedra” ocupa el lugar 28 entre los mayores golpeadores de la historia.

Julio César “Dely” Valdés, el mejor panameño del siglo XX

Este ha sido el mejor futbolista panameño de todos los tiempos. Comenzó su carrera en el Atlético Colón de Panamá, pero se dio a conocer con el Nacional de Uruguay, con el que obtuvo el título local, en 1992. Luego vino el esperado salto a Europa donde vistió el uniforme de cuatro clubes: el Cagliari, de Italia, entre 1993 y 1995; el París Saint-Germain, de Francia, entre 1995 y 1997, después pasó al Real Oviedo, de España (1997-2000) y cerró con el Málaga (2000-2003). En su periplo europeo logró dos campeonatos: la entonces Recopa de Europa, con el PSG, en 1996 y la Copa Intertoto, con el Málaga, en 2002.

Después, “Dely” Valdés regresó al Nacional de Uruguay, pero allí solo estuvo un año y cerró su carrera como jugador con el club Árabe Unido, de Panamá, en el que se retiró, en 2006.

En toda su carrera, “Dely” anotó más de 200 goles, la mayoría de ellos (110) con el Nacional. Luego del retiro, Valdés siguió vinculado al fútbol, esta vez como director técnico. En 2010 fue nombrado al frente de la selección panameña. El objetivo era alcanzar un cupo a la Copa Mundial de Brasil, en 2014. El equipo llegó hasta la hexagonal final de Concacaf, pero aquí concluyó en la quinta posición y “Dely” fue despedido.

Laffit Pincay Jr., una leyenda de la hípica

Este gran jockey es una leyenda del mundo hípico, porque alcanzó en su extensa y exitosa carrera más de 9500 victorias. Comenzó a montar en Panamá, hasta que en 1966, con 20 años, recibió el patrocinio de importantes empresarios que lo convencieron para competir en hipódromos de Estados Unidos.

En la amplia lista de premios que recibió aparecen, entre otros, el George Woolf Memorial Jockey Award, el Big Sort of Turfdom Award, el Mike Venezia Award y el Melvin Le Roy Racing and Entertainment.

Pincay Jr. fue exaltado al Salón de la Fama en 1975 y entre sus triunfos más importantes podemos resaltar las 4 carreras de la Triple Corona: Beltmont Stakes, en 1982 y 1983, montando a Conquistador Cielo y Caveat respectivamente y, después, en 1984, ganó el Kentucky Derby y por tercera ocasión en Beltmont, esta vez montando a Swale.

Ismael Laguna, breve pero intensa vida sobre el cuadrilátero

Este gran peleador no estuvo mucho tiempo sobre el ring, ya que se retiró con 28 años, pero en ese corto período fue capaz de ganar en dos ocasiones el título mundial. En abril de 1965 obtuvo su primera corona, como peso ligero, en 135 libras, al superar al puertorriqueño Carlos Ortiz. Poco después cedió el cetro, en una pelea revancha, ante Ortiz. Entonces, Laguna tuvo que esperar cinco años, hasta que, en una nueva oportunidad con el cinturón mundial en juego, superó por KO a Armando “Mando” Ramos.

Laguna fue exaltado al Salón de la Fama del boxeo, en Canastota, en junio de 2001.

Teófilo “Panamá Al Brown”, luces y sombras de un campeón

Otro gran pugilista que entra en el listado de los 10 mejores de la historia deportiva panameña es Teófilo “Panamá Al Brown”, reconocido como el primer boxeador latinoamericano que ganó un título mundial profesional, cuando venció, en junio de 1929, al español Vidal Gregorio.

Como campeón, el panameño realizó once defensas exitosas de su título, en diferentes ciudades europeas, hasta que cedió la corona, en 1935, en Valencia, contra el español Baltasar Sangchilli. En su carrera, “Panamá Al Brown” realizó 156 combates, de los cuales ganó 120, 58 de ellos por KO, tuvo 12 empates y perdió en 15 ocasiones. El final de este gran peleador fue trágico, porque falleció en Nueva York, en 1951, en la mayor pobreza. Años después, sus restos mortales fueron trasladados a Panamá. En 1992, “Panamá Al Brown” entró en el Salón de la Fama.

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