Cuba es el país latinoamericano más exitoso en la historia de los Juegos Olímpicos. Desde su primera aparición, en París 1900, hasta la cita de Río 2016, los deportistas de este país han obtenido 226 medallas, de ellas 78 de oro. Por tanto, seleccionar los 10 campeones olímpicos cubanos más famosos no es sencillo; pero sí apasionante, porque muchos de los momentos vividos por esos atletas han marcado a generaciones de seguidores del deporte en Latinoamérica.

La especialidad más exitosa para Cuba en los Juegos Olímpicos ha sido el boxeo. Los pugilistas caribeños han ganado 73 preseas, entre ellas 37 de oro, así que nadie debería sorprenderse al comprobar que, en nuestra lista de los campeones olímpicos cubanos más reconocidos aparecen dos leyendas de los puños, como Teófilo Stevenson y Félix Savón.

¿Qué sucederá en los Juegos de Tokio 2020? Cuba participará con su delegación más reducida en décadas, con apenas 69 atletas. Las autoridades han reconocido que aspiran a ubicarse, nuevamente, entre los 20 primeros países en la tabla general de medallas; aunque este pronóstico parece difícil de cumplir.

Las principales aspiraciones estarán, nuevamente, en el boxeo, donde dos pugilistas, Andy Cruz y Julio César la Cruz, son favoritos al oro. En el atletismo, Juan Miguel Echevarría está entre los candidatos al título en el salto largo, al igual que las discóbolas Yaimé Pérez y Denia Caballero. Todas las miradas estarán centradas en Mijaín López, porque este formidable luchador grecorromano buscará convertirse en el único pentacampeón de esa modalidad en la historia. Su leyenda encabeza nuestro recorrido por los campeones olímpicos cubanos más famosos.

Mijaín López (Lucha grecorromana)

Con casi 39 años, el deportista cubano más exitoso de todos los tiempos competirá en sus quintos Juegos Olímpicos. Mijaín debutó en Atenas, en 2004, pero allí perdió en cuartos de final ante el ruso Khasan Baroev y culminó en la quinta posición, en la división de 120 kilogramos de la lucha grecorromana. Ese fue su último revés olímpico. Después de aquel fracaso, el cubano ha sido imbatible en citas estivales.

En los Juegos de Beijing 2008 conquistó su primer título y lo hizo de la mejor forma: encontró la revancha ante Baroev. Cuatro años después fue mejor, en la final, que el estonio Heiki Nabi. Su legado siguió creciendo en Río 2016. En el combate por la corona regaló una de las acciones más impresionantes de aquella cita, tras voltear espectacularmente al turco Riza Kayaalp. De esta forma se unió a otra leyenda de la lucha, Alexander Karelin, como los únicos tricampeones olímpicos en este deporte. Ahora, en Tokio, Mijaín buscará romper ese empate.

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Ramón Fonst (Esgrima)

El deportista cubano con más medallas en Juegos Olímpicos es el esgrimista Ramón Fonst. Este genial atleta fue el primer campeón olímpico de Latinoamérica y una de las grandes figuras de Cuba en el siglo XX.

En los Juegos de París 1900, Fonst fue el único representante de Cuba. Con solo 17 años venció en la final de la espada al local Louis Perrée. Además, Fonst obtuvo la presea de plata en la modalidad de espada para maestros de la esgrima, que solo fue convocada en aquella cita.

Luego, en San Luis 1904, Fonst tuvo una formidable actuación, al conquistar los títulos individuales de florete y espada. Allí también intervino en el florete por equipos, donde se unió a su compatriota Manuel Dionisio Díaz y al estadounidense, radicado en Cuba, Albertson van Zo Post. Este trío de esgrimistas logró la medalla de oro.

Veinte años después, Fonst retornó a París, para los Juegos de 1924. En la capital francesa alcanzó la semifinal en la espada; pero no pudo añadir otra presea a su brillante trayectoria olímpica que incluyó cuatro títulos y una medalla de plata.

Teófilo Stevenson (Boxeo)

Gracias a su fulminante pegada y técnica de pelear, Teófilo Stevenson se convirtió en el súper pesado amateur más famoso de la historia del boxeo. En su palmarés resaltaron los tres títulos olímpicos. El primero de ellos llegó en Múnich 1972. Con 20 años, el joven Teófilo golpeó con todo a sus rivales, especialmente al estadounidense Duanne Bobick, quien cayó tres veces en el último round, del duelo de cuartos de final. Esta victoria quizás haya sido la más memorable en la larga carrera de Stevenson.

Luego, en Montreal 1976, el cubano continuó su amplio dominio en la división. Esta vez ninguno de los rivales llegó a escuchar el campanazo final, porque cayeron por KO. Su última participación olímpica ocurrió en Moscú 1980. En la pelea por la corona superó al soviético Pyotr Zayev y se unió al húngaro László Papp como los, hasta entonces, únicos tricampeones olímpicos.

Stevenson era el gran favorito para ganar su cuarto título, en Los Ángeles 1984, pero Cuba decidió no participar en aquellos Juegos y así terminaron las posibilidades de uno de los campeones olímpicos cubanos más reconocidos en todo el mundo.

Regla Torres (Voleibol)

La selección femenina cubana de voleibol logró la hazaña de ganar tres medallas de oro consecutivas en Juegos Olímpicos, entre 1992 y 2000. Un total de siete jugadoras estuvieron en esos tres triunfos colectivos; pero, entre todas, seleccionamos a Regla Torres, una extraordinaria mujer que fue elegida por la Federación Internacional como la mejor voleibolista del siglo XX.

Torres tenía solo 17 años en Barcelona 1992, pero ya era parte del sexteto inicial. Las cubanas vencieron en la final al llamado “Equipo Unificado”, por 3 sets a 1. Luego, en Atlanta 1996, las “Morenas del Caribe” derrotaron a China, también por 3-1 y cerraron su fabuloso ciclo con un espectacular triunfo, 3-2, sobre Rusia, en Sídney 2000.

Pedro Luis Lazo (Béisbol)

El equipo cubano más laureado en Juegos Olímpicos ha sido el de béisbol, con tres medallas de oro y dos de plata. Ningún jugador estuvo en las tres coronas, así que optamos por incluir al pelotero con más medallas y con un rol protagónico: Pedro Luis Lazo.

Este excelente lanzador, quien es el máximo ganador de partidos en la historia de las Series Nacionales, conquistó el título en las ediciones de Atlanta 1996 y Atenas 2004. Además, lanzó en los dos partidos por la medalla de oro, perdidos por Cuba, en las citas de Sídney 2000, frente a Estados Unidos y, en Beijing 2008, contra Corea del Sur.

Driulis González (Judo)

La mejor judoca cubana de todos los tiempos participó en cinco ediciones de los Juegos Olímpicos. Cuatro veces subió al podio de premiaciones y, en la otra, quedó muy cerca de obtener una medalla.

Driulis González debutó en citas estivales en Barcelona 1992, con solo 18 años. En la Ciudad Condal alcanzó la medalla de bronce, en la división de 56 kilogramos. Cuatro años más tarde compitió con una seria lesión, por lo que su medalla de oro, en Atlanta 1996, es recordada como una de las grandes hazañas del deporte cubano en Juegos Olímpicos.

Después, en Sídney 2000, en 57 kilogramos, Driulis perdió el combate por el título, ante la española Isabel Fernández. En Atenas 2004, en la división de 63 kilos, volvió a incluirse en el podio, al obtener el bronce.  Pocos le otorgaron opciones en los Juegos de Beijing 2008, a los que llegó con 34 años. En la capital china quedó quinta y cerró de esta forma su brillante trayectoria olímpica con un título, una medalla de plata y dos de bronce.

Félix Savón (Boxeo)

Otro de los grandes boxeadores cubanos de todos los tiempos es Félix Savón. Durante casi dos décadas fue el mejor de la división de 91 kilogramos, en la que reinó en campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos.

Nunca tuvo una pegada tan fuerte, como la de Stevenson, pero también podía tumbar a sus rivales, con un golpe. Savón logró su primera corona en Barcelona 1992, donde venció en el combate final al nigeriano David Izonrite. Después, en Atlanta 1996, volvió a ganar, sin demasiadas complicaciones, ya que su oponente en el duelo por el oro, el canadiense David Defiagbon, apenas anotó dos golpes.

En Sídney 2000, Savón se unió a Stevenson y Papp, en el selecto grupo de tricampeones olímpicos, al conquistar el título, con una victoria en su último combate en citas estivales, por 21-13, sobre el ruso Ibzagoinor.

Alberto Juantorena (Atletismo)

La mayor hazaña de un atleta cubano en Juegos Olímpicos la protagonizó Alberto Juantorena, en la cita de Montreal 1976.

El 25 de julio, Juantorena se proclamó campeón de los 800 metros, con tiempo de 1:43,50. Un día más tarde comenzó a competir en las carreras clasificatorias de 400 metros planos. El 28, 72 horas después de ganar su primer título, el cubano asombró a todos, al entrar triunfal en la meta, con 44,26 segundos. Nunca antes en la historia olímpica un atleta había conquistado los 400 y 800 metros, en una misma cita. Nadie más se ha acercado a esa hazaña de Juantorena.

Idalis Ortiz (Judo)

Entre los campeones olímpicos cubanos más famosos no puede faltar la judoca Idalis Ortiz. Ella debutó en citas estivales en Beijing 2008, con 18 años y allí obtuvo la medalla de bronce, en la división de más de 78 kilogramos. Luego, en Londres 2012, llegó su momento consagratorio, al superar, en la pelea por el oro, a la japonesa Mika Sugimoto.

Su leyenda olímpica siguió aumentando, porque en Río 2016 avanzó hasta la final, donde cedió ante la francesa Emile Andeol. Ahora, en Tokio, Idalis buscará igualar el récord de Driulis González de cuatro medallas en Juegos Olímpicos.

Javier Sotomayor (Atletismo)

Cuba ha tenido varios recordistas mundiales en el atletismo; pero el único que sigue en los libros es Javier Sotomayor. Su salto alto de 2,45 metros, en Salamanca, en 1993, parece insuperable.

Sotomayor logró dos medallas olímpicas. En Barcelona 1992 era el gran favorito y ratificó esa condición, con un salto de 2,34 metros. Una lesión impidió que se preparara bien para los Juegos de Atlanta, en los que terminó en la undécima posición.

Su despedida olímpica se produjo en Sídney 2000. Allí saltó 2,32 metros y concluyó en la segunda posición.