En la historia del deporte peruano ha habido excelentes entrenadores; pero Marcos Calderón, Man-Bok Park y Ricardo Gareca pueden considerarse, con diferencia, los que mejores resultados han obtenido al frente de selecciones nacionales.

La leyenda de Marcos Calderón

El “Oso” Calderón es una leyenda del fútbol peruano y el director técnico con mayor cantidad de títulos de todos los tiempos en ese país. Tuvo una trayectoria brillante en los banquillos y un final trágico.

Calderón nació en Lima, en 1928. Con 18 años debutó como futbolista profesional en el equipo Carlos Concha y, luego, pasó al Sport Boys. En 1956, tras su retiro del deporte activo, comenzó su carrera en los banquillos. Primero fue asistente de Alfonso Huapaya en Sport Boys, con el que ganó la liga peruana, en 1958.

Después dirigió un tiempo a Alianza Lima; pero sus mejores resultados llegaron al frente del club Universitario de Deportes, donde conquistó cuatro títulos nacionales, en 1964,1966, 1967 y 1985.

En total, el “Oso” o “Chueco”, como también le decían, logró 10 coronas nacionales, en la primera división del fútbol peruano. Además de los éxitos ya analizados, triunfó con Alianza Lima (1975), Sporting Cristal (1979, 1980) y Sport Boys (1984). En Copa Libertadores, Calderón dirigió a seis clubes, no solo de Perú.

En 1975, Calderón asumió la dirección de la selección nacional peruana que participó en la Copa América. Aquel fue un torneo sin sede fija y los equipos quedaron divididos en grupos de a tres. Perú pasó sin problemas la primera fase, con tres triunfos y un empate. Más tarde, en la semifinal, sobrevivió a Brasil y enfrentó en la discusión del título a Colombia.

En el “Campín”, de Bogotá, los colombianos salieron delante, 1-0; pero, en el Estado Nacional de Lima, los peruanos triunfaron 2-0. En aquel momento no se aplicaban los reglamentos actuales sobre el valor de los goles y, como ambos equipos tenían una victoria, entonces fue necesario desarrollar un tercer partido, en terreno neutral. El 28 de octubre de 1975, en el Estado Olímpico de la Universidad Central de Venezuela, el fútbol peruano vivió su momento de más gloria. Un gol de Hugo Sotil, al minuto 25, convirtió a Perú en campeón de América. Desde el banquillo, Calderón disfrutó enormemente ese triunfo.

Tres años después, en 1978, Calderón llevó a la selección peruana al Mundial de Argentina. El equipo lució muy bien en la etapa clasificatoria; sin embargo, en la siguiente ronda, las derrotas ante Brasil y Polonia dejaron sin opciones a los peruanos. Entonces llegó a la última jornada, el 21 de junio, en Rosario. Perú enfrentaba a Argentina. Los locales necesitaban un milagro: ganar por seis goles de diferencia para así eliminar a Brasil. Nadie esperaba que los argentinos golearan de esa forma a la selección peruana; pero, el “milagro” ocurrió. Con un poco de ayuda. Ese ha sido uno de los peores momentos en la historia del fútbol peruano y el “Oso” Calderón también estuvo presente.

En diciembre de 1987, el club que dirigía Calderón, el Alianza Lima, jugó un partido en Pucallpa. Para el retorno, el equipo alquiló un avión Fokker, de la Marina de Guerra. La aeronave cayó al mar, cuando estaba cerca del aeropuerto internacional “Jorge Chávez”. Todos los jugadores y el cuerpo técnico fallecieron en esa tragedia.

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Ricardo Gareca, un Tigre con varios récords en el fútbol peruano

La selección peruana de fútbol ha tenido, a lo largo de su historia, más de 40 directores técnicos. Ninguno ha estado más tiempo en el puesto que el argentino Ricardo “El Tigre” Gareca quien asumió el cargo en 2015. Este veterano hombre de fútbol es un orgullo para el deporte peruano.

Gareca jugó como delantero durante casi dos décadas. Militó en varios clubes argentinos, como Boca Juniors, River Plate, Independiente y Vélez Sarsfield; además, también vistió el uniforme del América de Cali. Después de su retiro decidió convertirse en entrenador. Dirigió varios equipos en su país, como San Martín de Tucumán, Talleres de Córdoba, Independiente, Colón, Quilmes y Argentinos Juniors.

En Colombia estuvo al frente del América de Cali, en 2005 y Santa Fe, en 2006. En Perú comandó a Universitario y, en Brasil, al Palmeiras. En su etapa de 18 años como entrenador ganó cuatro campeonatos nacionales, todos en Argentina y la Copa Conmebol, en 1999, con Talleres.

En 2015, la Federación peruana le extendió un contrato para que dirigiera “La Blanquirroja”. El experimentado técnico tomó las riendas de un equipo con mucho talento, pero sin los resultados esperados y logró una rápida transformación. Ese mismo año, en la Copa América que organizó Chile, Perú terminó en tercer lugar, tras superar a Paraguay en el partido por el bronce, por 2 a 0.

Después, en la eliminatoria de Conmebol rumbo al Mundial de Rusia 2018, Perú arrancó tan mal que muchos presagiaron que Gareca terminaría despedido. Sin embargo, en la segunda parte del torneo, “La Blanquirroja” fue casi perfecta y finalizó en la quinta posición, con derecho a disputar un cupo frente al representante de Oceanía, Nueva Zelanda. Los peruanos ganaron 2 por 0 y, tras 36 años de ausencia, regresaron a un Mundial.

En Rusia, el equipo de Gareca jugó bien, pero no tuvo suerte y quedó eliminado en la fase clasificatoria, tras perder por la mínima ante Dinamarca y Francia y superar 2-0 a Australia. La euforia en Perú fue tan grande con Gareca que hasta le erigieron una estatua, junto a Paolo Guerrero, en el parque Argentina, del distrito de San Miguel, en Lima.

En agosto de 2018, Gareca renovó el contrato para mantenerse con “La Blanquirroja” hasta que concluyan las eliminatorias del Mundial Catar 2022. En la Copa América 2019, desarrollada en Brasil, Perú volvió a mostrar su mejoría. Las cosas no comenzaron bien para los peruanos que recibieron una goleada de Brasil, por 5-0. No obstante, se recuperaron y dejaron en el camino a Uruguay y Chile, para incluirse en la final. Allí, Perú cayó por 3-1 ante Brasil, pero dejó una excelente imagen.

Gareca ya es el entrenador que por más tiempo ininterrumpido (cinco años) y juegos (69) ha dirigido en la historia de la selección nacional peruana.

Man-Bok Park, el genio detrás del éxito del voleibol peruano

Uno de los mayores éxitos del deporte peruano lo protagonizó la selección femenina de voleibol que alcanzó la medalla de plata, en los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988. Sin las enseñanzas del surcoreano Man-Bok Park hubiera sido impensable que, durante una década, este equipo se mantuviera entre los mejores del mundo.

Park jugó voleibol en su juventud, aunque realmente nunca fue una estrella. A finales de la década del sesenta se convirtió en entrenador y asumió la dirección del equipo nacional surcoreano. En 1974, el técnico japonés Akira Kato, quien dirigía a la selección peruana, invitó a Park para que fuera su asistente. Esa decisión cambió la historia del voleibol peruano.

Poco después, Park asumió la dirección del equipo. Los buenos resultados no tardaron en aparecer. Park exigía mucho a las chicas, en ocasiones les gritaba, pero las cosas salían bien. En 1977, Perú se convirtió en campeón sudamericano y en los Juegos Panamericanos de 1979, en San Juan, el equipo conquistó la medalla de plata.

Un año más tarde, Park tuvo su debut olímpico en los Juegos de Moscú, en 1980. Allí la selección peruana finalizó en el sexto puesto. Luego, en 1982, el equipo obtuvo el subtítulo mundial, en el certamen celebrado en Lima.

La calidad del voleibol peruano quedó demostrada en el Mundial de 1986, en Checoslovaquia, donde el equipo logró la medalla de bronce. El momento más espectacular ocurrió en los Juegos Olímpicos de Seúl. Allí, la generación dorada del voleibol peruano, con Cecilia Tait, Gaby Pérez del Solar y Natalia Málaga, dejó en el camino a China, en un espectacular partido, en cinco sets, en una de las semifinales.

En la discusión por el título, las chicas de Park comenzaron muy impetuosas ante la entonces Unión Soviética, porque ganaron los dos primeros sets y tuvieron ventaja en el tercero. El título parecía a la mano; pero las soviéticas reaccionaron y triunfaron en los tres últimos parciales. Esa medalla de plata ha sido lo más sobresaliente en modalidades colectivas en la historia del deporte peruano.

Park siguió al frente del equipo otro lustro más. Salió y volvió a entrar para conducir a la selección en los Juegos Olímpicos de Sídney, en 2000; pero ya la generación dorada había terminado y los resultados nunca volvieron a ser los mismos.

En 2016, la Federación internacional de voleibol exaltó a Park al Salón de la Fama, que se encuentra en Holyoke, Estados Unidos. Tres años después, Park falleció en Perú, a los 83 años.