Ernest Hemingway en Cuba: un vínculo literario e infinito

Ernest Hemingway encontró en Cuba su refugio, su musa y su hogar. Aquí escribió varias de sus obras más célebres

En el vasto horizonte de la literatura del siglo XX, pocas figuras brillaron con tanto esplendor como Ernest Hemingway. Este gran escritor, reconocido por su prosa concisa y estilo directo, dejó una huella indeleble en la historia de la literatura. Uno de los lugares preferidos de Hemingway fue Cuba, un destino que se entrelaza intrínsecamente con su vida y obra.  

Hemingway encontró en Cuba su refugio, su musa y su hogar. A través de los lugares emblemáticos que dejó atrás y su influencia perdurable en la cultura cubana, Hemingway sigue vivo en cada rincón de Cuba.

Hemingway y su romance con Cuba

Durante más de dos décadas, Hemingway llamó a Cuba su hogar, un lugar donde encontró inspiración y tranquilidad para escribir algunas de sus obras más icónicas.

Hemingway llegó por primera vez a Cuba en la década de 1920; sin embargo, no fue hasta 1939 que decidió establecerse de manera más permanente aquí, en la localidad de San Francisco de Paula, a las afueras de La Habana. Este romance perduró hasta su fallecimiento, en 1961.

Los lugares emblemáticos de Hemingway en Cuba

Finca Vigía

Finca Vigía, en San Francisco de Paula

Ubicada en las afueras de La Habana, este es un sitio de gran importancia en la vida de Hemingway. Esta residencia fue el hogar del escritor durante muchos años y el lugar donde creó algunos de sus textos más celebrados, incluyendo «Por quién doblan las campanas» y «El viejo y el mar». La finca ahora se conserva como un museo.

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Bar Floridita

Estatua de Ernest Hemingway en el Bar Floridita

Situado en el corazón de La Habana, el Bar Floridita es otro lugar icónico asociado con Hemingway. Allí solía refugiarse, para tomar el famoso daiquirí. Una estatua de bronce en el bar inmortaliza su presencia y recuerda su estancia frecuente.

Cojímar

El pintoresco pueblo de Cojímar, cerca de La Habana, también tiene un lugar especial en la historia de Hemingway. Fue aquí donde el escritor encontró la inspiración para su novela magistral, «El viejo y el mar». En esta obra se narran las peripecias de Santiago, un anciano pescador que lucha con un pez gigante en el Golfo de México. Esta historia, que le valió a Hemingway el Premio Pulitzer y el Nobel de Literatura, transmite la lucha, la tenacidad y la conexión entre el hombre y el mar que eran tan característicos de la vida en Cuba.

Hotel Ambos Mundos

Habitación 511 que utilizó Hemingway en el Hotel Ambos Mundos

El Hotel Ambos Mundos, situado en el corazón de La Habana Vieja, es un edificio de principios del siglo XX conocido tanto por su arquitectura de estilo colonial como por su historia literaria. Hemingway fue un asiduo visitante de ese hotel, entre 1932 a 1939. Siempre se quedó en la habitación 511, que ahora se conserva como un museo en su honor. Desde la ventana de su cuarto, tenía una vista impresionante de la ciudad y el puerto.

Durante su estancia en el hotel, Hemingway escribió gran parte de su obra «Por quién doblan las campanas», que se publicó en 1940. El ambiente bohemio y artístico de La Habana, combinado con la comodidad y tranquilidad del hotel, brindó el entorno perfecto para la creación literaria.

La pasión de Hemingway por la pesca en Cuba

Ernest Hemingway a bordo de su yate «Pilar», en 1934.

La pasión de Hemingway por la pesca deportiva se entrelaza íntimamente con su relación con Cuba. La isla ofrecía una rica variedad de opciones, desde la pesca en alta mar hasta la pesca en los arrecifes coralinos. Hemingway, a bordo de su yate “Pilar”, disfrutaba de la adrenalina y la calma que esta actividad le proporcionaba. Escribió extensamente sobre esta pasión, plasmando la experiencia de lidiar con marlines y otras especies marinas en su obra «El viejo y el mar».

La influencia de Cuba en la obra de Hemingway

Explorar la vida y obra de Hemingway en Cuba es un viaje a través del tiempo y las páginas de sus libros. La isla fue su confidente, su musa y su lugar de descanso. La historia de Hemingway en Cuba es un testimonio de cómo un lugar puede dejar una marca indeleble en la creatividad de una persona, forjando así un legado eterno en la literatura universal.

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